EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
(Decreto del 9 de marzo de 2018)
Con fundamento en el artículo 71, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
me permito someter, por su digno conducto, ante esa Honorable Asamblea, la presente Iniciativa de
decreto por el que se expide la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera y se reforman,
adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley de Instituciones de Crédito, la Ley del Mercado de
Valores, la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito, la Ley para la Transparencia
y Ordenamiento de los Servicios Financieros, la Ley para Regular las Sociedades de Información
Crediticia, la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros, la Ley para Regular las
Agrupaciones Financieras, la Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y la Ley Federal para la
Prevención e identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.
En las últimas décadas, la tecnología ha transformado radicalmente la forma en que se lleva a cabo el
comercio de bienes y servicios a nivel global. Esta revolución de innovación, impulsada por la
disponibilidad amplia de tecnología, ha impactado de manera muy importante al sector de servicios
financieros.
El impacto de la tecnología ha transformado la prestación de servicios tradicionales de banca y crédito,
mediante innovaciones que han generado una reducción importante del uso de sucursales para la
prestación de servicios financieros.
Este tipo de tecnologías se han desarrollado en los últimos años en armonía con la legislación que le es
aplicable a las entidades financieras reguladas y supervisadas, pero de igual forma en este lapso han
surgido otras innovaciones tecnológicas y modelos de negocio que no cuentan con una regulación y
supervisión por las autoridades sobre las operaciones que llevan a cabo con sus clientes, por lo que hace
necesario incluirlas dentro del sector regulado y supervisado del sistema financiero.
Además de lo anterior, es previsible pensar en las nuevas tecnologías que fomentan la descentralización
de sistemas como la tecnología de cadena de bloques (Blockchain por su nombre en inglés), así como la
proliferación de la economía colaborativa y los servicios financieros de persona a persona, modificarán
aún más el panorama respecto a la forma en que se prestan los servicios financieros en los años
venideros.
La capacidad de expansión de los servicios financieros a través de nuevas tecnologías es enorme. De
acuerdo con el Cuarto Informe Trimestral Estadístico 2016 elaborado por el Instituto Federal de
Telecomunicaciones, a diciembre de 2016 el número de suscripciones de telefonía móvil en México llegó
a 111.7 millones, mientras que el número de suscripciones de banda ancha móvil fue de 74.5 millones.
En virtud de lo anterior, la presente Iniciativa tiene por objeto otorgar un espacio regulatorio para que la
innovación a través de tecnologías, de los servicios financieros se desarrolle y florezca. Lo anterior con la
finalidad de poner a México a la vanguardia en el desarrollo de servicios financieros que sean capaces de
incrementar el nivel de inclusión financiera en todo el país y mejorar las condiciones de competencia en
el sistema financiero mexicano.
La iniciativa propone crear una nueva Ley que se denominará “Ley para Regular las Instituciones de
Tecnología Financiera”, la cual tiene como objeto regular a las Instituciones de Tecnología Financiera
(ITF) y el establecimiento de las condiciones para que las entidades financieras reguladas por esta y otras
leyes financieras, puedan desarrollar innovaciones tecnológicas en espacios regulatorios seguros.
Con la presentación de la Iniciativa se reconoce la necesidad de que un sector tan dinámico como lo es
el de la innovación tecnológica requiere contar con un marco regulatorio que permita a las autoridades
mitigar los riesgos y permitir su expansión en un ambiente competitivo. Es por ello que la Ley para
Regular las Instituciones de Tecnología Financiera es una ley que establece principios, para que a partir
de estos, las diferentes autoridades financieras competentes emitan la regulación secundaria conforme
al dinamismo inherente a dicho sector.