A/65/201 I. Carta de envío 1. Las amenazas reales y potenciales en la esfera de la seguridad de la información se cuentan entre los problemas más graves del siglo XXI. Estas amenazas pueden ocasionar daños considerables en las economías y en la seguridad nacional e internacional. Las amenazas proceden de una amplia gama de fuentes y se manifiestan en actividades desestabilizadoras dirigidas contra particulares, empresas, elementos de la infraestructura nacional y gobiernos. Sus efectos entrañan considerables riesgos para la seguridad pública, la seguridad de las naciones y la estabilidad de una comunidad internacional intercontectada. 2. Las tecnologías de la información y las comunicaciones tienen características únicas en su género que hacen difícil la tarea de encarar las amenazas que enfrentan los Estados y otros usuarios. Las tecnologías de la información y las comunicaciones están en todas partes y son de fácil acceso. No son de naturaleza intrínsicamente civil ni militar y el destino que se les dé depende principalmente de los móviles del usuario. En muchos casos las redes son propiedad y están bajo la dirección del sector privado o de particulares. Debido a la compleja interconectividad de las telecomunicaciones y de Internet, cualquier dispositivo de tecnologías de la información y las comunicaciones puede ser fuente o blanco de un uso indebido cada vez más refinado. Es muy fácil encubrir el uso malicioso de estas tecnologías. Puede resultar difícil establecer el origen de una perturbación, la identidad del autor o sus móviles. Con frecuencia, los autores de dichas actividades pueden deducirse solo por la elección de los blancos, los efectos producidos o las pruebas indiciarias. Los creadores de amenazas pueden operar fundamentalmente con impunidad, prácticamente desde cualquier punto del mundo. Estas características facilitan el empleo de estas tecnologías en actividades desestabilizadoras. 3. Teniendo en cuenta las consecuencias de esta evolución para la seguridad internacional, la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió al Secretario General que, con la asistencia de expertos gubernamentales, estudiara las amenazas en el ámbito de la seguridad de la información y los conceptos internacionales pertinentes y sugiriese posibles medidas de cooperación para fortalecer la seguridad de los sistemas mundiales de información y de comunicaciones. II. Amenazas, riesgos y puntos vulnerables 4. La red mundial de tecnologías de la información y las comunicaciones se ha convertido en teatro de actividades desestabilizadoras. Los motivos para crear inestabilidad varían profundamente y van desde el deseo de demostrar simplemente habilidad técnica, al robo de dinero o de información, pasando por su empleo en conflictos estatales. Las fuentes de esas amenazas incluyen agentes no estatales, como delincuentes y, quizás, hasta terroristas, así como los propios Estados. Estas tecnologías pueden ser utilizadas para dañar los recursos e infraestructuras de información. Dado que por su naturaleza intrínseca son de doble uso, las mismas tecnologías que prestan apoyo a un robusto comercio electrónico pueden utilizarse también para comprometer la paz internacional y la seguridad nacional. 6 10-46960

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