I. ASPECTOS GENERALES
1.1. Antecedentes
El uso de tecnologías de la información y comunicación (TIC) para fortalecer las
capacidades e incrementar la eficiencia de las entidades públicas, como para mejorar los
canales de comunicación del Estado con la ciudadanía y la participación y control social,
proviene de varios años atrás. Muchas entidades públicas han logrado implementar
sistemas informáticos para mejorar sus operaciones y algunas experiencias han logrado
alcanzar a todo el sector público. En el ámbito de la planificación y en la implementación
de tecnologías de la información y comunicación resaltan la Estrategia Nacional de
Tecnologías de la Información y Comunicación para el Desarrollo (ETIC) en 2005 y los
esfuerzos realizados para la articulación de una Agenda Digital por parte de entidades
públicas algunas veces y por la ciudadanía, en otras. Sin embargo, las iniciativas han sido
dispersas y han quedado obsoletas debido a la construcción del Estado y al impulso
social que transforma la estructura económica, social y política del país.
Por este motivo, acorde al mandato legal establecido en la Constitución Política del
Estado (CPE), la Ley N° 164 y el D.S. 1793, cabe reformular los lineamientos e
infraestructura sobre los que se desarrolla el Gobierno Electrónico en el país, en el
horizonte de la Agenda 2025, fundamentalmente en su punto 4: soberanía tecnológica con
identidad propia, enmarcados en los principios del Vivir Bien (SumajKawsay, Suma
Qamaña, Ñandereko, TekoKavi, IviMaraei).
1.2. Justificación
Tanto el progreso del proceso revolucionario que transforma el país, como el avance
mundial de las tecnologías de la información y la comunicación y su aplicación a la
gestión pública, generan el escenario para la concepción de un nuevo lineamiento para el
desarrollo e implementación de Gobierno Electrónico en el Estado Plurinacional de
Bolivia. El Estado ha transformado en los últimos 10 años la infraestructura de las
telecomunicaciones del país bajo la premisa constitucional de que las telecomunicaciones
son un derecho fundamental de las bolivianas y bolivianos.
Asimismo, la normativa actual ha establecido una transformación tecnológica
trascendental para el Estado con la implementación de software libre y estándares
abiertos en la administración pública, que debe cambiar por completo la forma en que el
Estado comprende la tecnología y la forma en que se aproxima a ella y la utiliza. Esta
revolución implica avanzar hacia la soberanía tecnológica y romper lentamente los lazos
de dependencia que ha atado por siglos al país, al mismo tiempo convertir a sus
ciudadanos en consumidores de tecnología. La verificación de esta transformación pasa
por un complejo proceso de aprendizaje y desarrollo de capacidades, avanzando
paralelamente en procesos de innovación, investigación y desarrollo.
Otro aspecto evidente es la carencia de una estrategia general de tecnologías de la
información y comunicación que guíe el proceso de adopción de este tipo de tecnología
en el marco general de desarrollo del Estado. Si bien cada entidad pública ha generado