c) A quien, para propagar programas informáticos
maliciosos, invite a otras personas a descargar
archivos o a visitar sitios de Internet que permitan
la instalación de programas informáticos
maliciosos.
d) A quien distribuya programas informáticos
diseñados para la creación de programas
informáticos maliciosos.
e) A quien ofrezca, contrate o brinde servicios de
denegación de servicios, envío de comunicaciones
masivas no solicitadas, o propagación de
programas informáticos maliciosos.
La pena será de tres a nueve años de prisión
cuando el programa informático malicioso:
i) Afecte a una entidad bancaria, financiera,
cooperativa de ahorro y crédito, asociación
solidarista o ente estatal.
ii) Afecte el funcionamiento de servicios públicos.
iii) Obtenga el control a distancia de un sistema o
de una red informática para formar parte de una
red de ordenadores zombi.
iv) Esté diseñado para realizar acciones dirigidas
a procurar un beneficio patrimonial para sí o para
un tercero.
v) Afecte sistemas informáticos de la salud y la
afectación de estos pueda poner en peligro la
salud o vida de las personas.
vi) Tenga la capacidad de reproducirse sin la
necesidad de intervención adicional por parte del
usuario legítimo del sistema informático.
Artículo 233.- Suplantación de páginas
electrónicas
Se impondrá pena de prisión de uno a tres años a
quien, en perjuicio de un tercero, suplante sitios
legítimos de la red de Internet.
La pena será de tres a seis años de prisión cuando,
como consecuencia de la suplantación del sitio
legítimo de Internet y mediante engaño o
haciendo incurrir en error, capture información
confidencial de una persona física o jurídica para
beneficio propio o de un tercero.