información para cada perfil de trabajo. • incluir los aspectos de seguridad en las etapas de inducción de los agentes, y evaluarlos durante toda la relación laboral. • requerir a los agentes y funcionarios, cuando el organismo lo considere necesario, de acuerdo a sus competencias, la firma de un acuerdo de confidencialidad. • incorporar dentro de los procesos disciplinarios cualquier violación a las políticas de seguridad del organismo. 4. Gestión de Activos Los activos de información del organismo deben ser gestionados y protegidos en forma efectiva. En el mismo sentido, deben ser clasificados según su criticidad para el organismo desde la perspectiva de su confidencialidad, integridad y disponibilidad, teniendo en cuenta sus funciones, la normativa que les sea aplicable y cualquier otro activo que pudieran contener de otros organismos públicos o entidades privadas, lo que permitirá adoptar las medidas de protección adecuadas. Para ello se requiere: • clasificar los activos de información, en línea con el tipo y la importancia de la información que gestionan para el organismo. • llevar un inventario actualizado en el que se detallen los datos necesarios para conocer la ubicación, el propietario y las responsabilidades correspondientes de cada activo. • exigir a todos los agentes y empleados la devolución de los activos de información en su poder al finalizar la relación laboral o cuando un cambio en las funciones lo requiera. • efectuar una destrucción segura de cualquier medio que pueda contener información o datos personales, en función de su nivel de criticidad, sobre la base de un procedimiento documentado, una vez que se haya catalogado como defectuoso o rezago. 5. Autenticación, Autorización y Control de Accesos El acceso a los activos de información del organismo debe realizarse a partir de procesos y mecanismos de seguridad definidos e implementados según su nivel de criticidad, con el fin de proveer un nivel apropiado de protección. Los privilegios de acceso deben ser otorgados en forma expresa y formalmente autorizada a quienes los requieran para sus funciones. En consiguiente se debe: • utilizar en todos los casos el principio de “necesidad de saber”, es decir que solo se otorguen privilegios de acceso en la medida en que sean requeridos para las actividades y tareas que cada empleado o funcionario debe llevar adelante. • hacer una adecuada y oportuna gestión de las altas y bajas de cuentas de usuario y privilegios, coordinando con las áreas de Recursos Humanos y aquellas en las que el empleado se desempeña toda novedad que pudiera impactar en ellos. • realizar un seguimiento detallado sobre las cuentas con privilegios especiales. • revisar periódicamente todos los permisos de acceso a los sistemas y a la infraestructura de procesamiento. • requerir a los agentes, funcionarios y demás usuarios un uso responsable de sus dispositivos y datos de autenticación, dejando sentado que se encuentra estrictamente prohibido compartirlos y que deben ser mantenidos seguros en forma permanente.

Select target paragraph3