Agenda  Digital  de  Honduras  2014-­‐2018     de gobierno adopten el desarrollo de las TIC, que promueve la Agenda, como tema de verdadera importancia en el proceso de modernización y transformación del Estado. La voluntad política que se manifiesta en la adopción de la ADH como Política de Estado, se transfiere a las instancias encargadas de su ejecución y seguimiento, las que a su vez deben informar a los diferentes actores comprometidos con el proceso y a los ciudadanos en general, sobre los avances logrados de acuerdo a la hoja de ruta o plan de acción de la Agenda. Además, la máxima entidad ejecutora debe apoyar el proceso de sensibilización de las autoridades de gobierno acerca de la importancia de las TICs en la facilitación eficiente de servicios al ciudadano y en el proceso de hacer más transparentes sus gestiones. Esto último se relaciona de manera directa con la continuidad que requiere la implementación de la Agenda frente a los cambios que ocurren en la conducción de los gobiernos. Reforzamiento de la Institucionalidad: El desarrollo de la Agenda depende en gran medida de las capacidades institucionales con que cuenta el órgano encargado de su administración, a quien debe concedérsele autonomía técnica y capacidades para relacionarse con todos los sectores de la administración pública, la sociedad civil, el sector privado y los organismos cooperantes (bilaterales y multilaterales), así como ejercer liderazgo en los ámbitos de las oficinas de informática de la Administración Pública. Los Recursos: Contar con recursos humanos (técnicos) capaces de impulsar la ADH garantizará primero el desarrollo y luego el mantenimiento de los sistemas orientados hacia el desarrollo de las TICs. Además, al tiempo que se desarrollan los proyectos de la Agenda, es necesario generar las competencias y habilidades necesarias dentro de las instituciones. Asimismo, los recursos financieros son de suma importancia, ya que mediante los mismos se obtendrá la infraestructura física, servicios, software y la contratación de los recursos humanos que hagan viable los proyectos vinculados. Debido a esto, es necesario desarrollar esquemas de financiamiento que permitan sustentar la continuidad del Proyecto a largo plazo, aun en un contexto de elevada restricción presupuestaria. Debido a que normalmente los recursos del presupuesto son insuficientes para la demanda que se origina desde los distintos sectores de la administración pública, y a la necesidad de atender áreas de más alta prioridad, conviene formular una Agenda racional y factible. En este sentido es recomendable comenzar con pocos proyectos y de menor impacto financiero, sin que esto implique perder de vista la urgencia de crecer de manera progresiva pero rápida y a un ritmo constante, para responder a las expectativas de los ciudadanos, los agentes económicos y las instituciones públicas y privadas. Proyectos representativos, de alto impacto y efectos medibles en el corto plazo: Como se mencionó anteriormente, la construcción gradual de la ADH hace necesaria la identificación y priorización de proyectos más emblemáticos que puedan ser usados para demostrar los beneficios de la misma. En tal sentido, los proyectos priorizados deben generar una percepción real de beneficio en los ciudadanos y demás beneficiarios, ya sea en términos de ahorro de costos y tiempo, o comodidad y servicio; y que además sean de corto plazo y bajo presupuesto. Además, es fundamental que la Agenda y el órgano encargado de su implementación dispongan de los elementos necesarios para cuantificar los resultados de los proyectos, generar informes claros y oportunos y tomar decisiones para reforzar o modificar procesos en marcha en función de sus mismos resultados, así como planificar nuevos planes de acción. En general, es de suma importancia contar con un sistema de monitoreo y evaluación (M&E), con 32    

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