ESTRATEGIA NACIONAL Francesa PARA LA SEGURIDAD DEL ÁMBITO DIGITAL — objetivo 4
CUESTIONES FUNDAMENTALES
L
a construcción del ciberespacio es rápida.
Cada hora se conectan a Internet 100 000
nuevos objetos. La presencia de numerosas empresas francesas en los salones internacionales como el éxito de la iniciativa «French Tech»
pone de manifiesto un verdadero dinamismo de la
innovación francesa en materia de productos y servicios digitales. Esta realidad, sin embargo, no debe
ocultar cierta pérdida de control y una auténtica dependencia tecnológicas.
Los grandes equipos con los que funcionan las
redes de comunicaciones electrónicas cuyas infraestructuras se ubican en Francia, con frecuencia se
diseñan, desarrollan y administran desde centros
situados fuera de Europa. Lo mismo ocurre con la
mayor parte de los equipos de comunicaciones y
de seguridad informática de nuestros operadores
de importancia vital. El funcionamiento de un creciente número de empresas se basa en el uso de
aplicaciones y el tratamiento de datos alojados en
espacios virtuales no controlados, en infraestructuras físicas situadas fuera del territorio nacional y no
sujeto al derecho europeo.
Las evoluciones tanto a nivel de tecnologías
como a nivel de los modelos económicos con, por
ejemplo, la multiplicación de los objetos conectados
o la concentración de las plataformas de servicio en
línea entre las manos de solo unos pocos actores,
son de naturaleza a amplificar esta pérdida de
control del ciberespacio nacional. En caso de crisis
internacional, podrían negarnos el acceso a segmentos enteros del ciberespacio.
La respuesta a esta cuestión de soberanía requiere en primer lugar mantener una industria
nacional y europea fuerte y competitiva en el campo especializado de los productos y servicios de ciberseguridad. Con carácter más general, pasa por el
desarrollo, en Francia y en Europa, de una oferta de
equipos y de servicios digitales que aporten a sus
clientes las garantías de seguridad y de confianza
adecuada para los retos y los usos.
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« El desarrollo, por las empresas
nacionales del sector digital, de una
oferta de productos y de servicios
seguros debe asimismo considerarse
como un factor fundamental de
competitividad para estas empresas. »
Los usuarios no están en condiciones de asegurarse ellos mismos del nivel de seguridad de los objetos y servicios digitales. La promoción de la seguridad en el discurso comercial de los proveedores
se generaliza aunque no permite una evaluación
objetiva del nivel de seguridad realmente alcanzado. El desarrollo de una mayor transparencia en el
plano de la seguridad de la oferta digital, basada
en elementos objetivos y verificables por un tercero,
constituye un reto mayor para asegurar la confianza en la economía digital.
El desarrollo, por las empresas nacionales del
sector digital, de una oferta de productos y de servicios seguros debe asimismo considerarse como un
factor fundamental de competitividad para estas
empresas. El control de los medios de pago (tarjetas
con chip, terminales de pago, etc.) es el arquetipo
de un sector económico en el que un nivel de seguridad adecuado para la amenaza y verificable por
un tercero constituye un argumento comercial de
primer orden. Varias empresas nacionales cuentan
en este sector con una posición competitiva a nivel
mundial que le debe mucho a la excelencia que supieron desarrollar y demostrar en cuestión de seguridad.
La multiplicación de las amenazas cibernéticas
y la concienciación cada vez más extendida de estas
amenazas conducirán dentro de unos años a que la
seguridad sea un criterio de compra esencial en muchos otros sectores. Actuar ahora para mejorar la
seguridad y la transparencia de la oferta nacional
de soluciones digitales, también es preparar su competitividad futura.
En 2015, la parte de empresas francesas y especialmente de las pymes que recurren de forma intensiva al ámbito digital solo está en la media de