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El uso de las telecomunicaciones con el propósito declarado
subvertir el ordenamiento jurídico y político de los Estados es una
normas internacionalmente reconocidas en esta materia, cuyos
generar tensiones y situaciones que pudieran afectar la paz
internacionales.
o encubierto de
violación de las
efectos pueden
y la segu ridad
Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe,
en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños
(CELAC), celebrada en La Habana, en enero de 2014, proclamaron a la región de
América Latina y el Caribe como Zona de Paz, entre otros objetivos, para fomentar
las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones,
independientemente de las diferencias existentes entre sus sistemas políticos,
económicos y sociales o sus niveles de desarrollo, practicar la tolerancia y convivir
en paz como buenos vecinos.
Durante la IV Cumbre de la CELAC, celebrada en Quito, en enero de 2016, se
destacó nuevamente la importancia de las tecnologías de la información y
comunicaciones, incluida Internet, como herramientas para fomentar la paz,
promover el bienestar humano, el desarrollo, el conocimiento, la inclusión social y
el crecimiento económico. Igualmente, se reafirmó el uso pacífico de las tecnologías
de la información y las comunicaciones de forma compatible con los propósitos y
principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y nunca
con el objetivo de subvertir sociedades o crear situaciones con el potencial de
fomentar conflictos entre Estados.
Sin embargo, esos esfuerzos siguen siendo amenazados por las continuadas
transmisiones radiales y televisivas del Gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba,
que contravienen los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y
varias disposiciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, y laceran la
soberanía de Cuba.
Mediante transmisiones radiales y televisivas ilegales, se ha estado agrediendo
de modo permanente el espacio radioeléctrico cubano, difundiendo programaciones
especialmente diseñadas para incitar al derrocamiento del orden constitucional
establecido por el pueblo cubano. A modo de ilustración, solo en el primer trimestre
de 2016 se transmitieron de manera ilegal contra Cuba, como promedio, 1880 horas
semanales a través de 23 frecuencias.
Cuba espera que se ponga fin de inmediato a estas políticas agresivas que
resultan, además, incompatibles con el desarrollo de vínculos respetuosos y de
cooperación entre Cuba y los Estados Unidos, tal como ambos Gobiernos acordaron
al restablecer las relaciones diplomáticas.
También espera que se levante el bloqueo económico, comercial y financiero,
que ha causado serios daños al pueblo cubano, con efectos nocivos en el área de la
información y las comunicaciones, entre otras esferas de la vid a cotidiana del
pueblo cubano.
La cooperación internacional es fundamental para enfrentar los peligros del
uso indebido de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Le
corresponde a la Unión Internacional de Telecomunicaciones un importante papel en
la discusión intergubernamental sobre las cuestiones de ciberseguridad.
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