Art. 279°.- (ABANDONO POR CAUSA DE HONOR). La madre que abandonare al hijo
recién nacido para salvar su honor, será sancionada con reclusión de un mes a un año.
Si del hecho derivare la muerte o lesión grave, la pena será aumentada hasta tres o dos
años respectivamente.
Art. 280°.- (ABANDONO DE PERSONAS INCAPACES). Incurrirá en la pena de reclusión
de un mes a dos años, el que teniendo bajo su cuidado, vigilancia o autoridad,
abandonare a una persona incapaz de defenderse o de valerse por sí misma por
cualquier motivo.
Art. 281°.- (DENEGACIÓN DE AUXILIO). El que debiendo prestar asistencia, sin riesgo
personal, a un menor de doce años o a una persona incapaz, desvalida o en desamparo o
expuesta a peligro grave e inminente, omitiere prestar el auxilio necesario o no
demandare el concurso o socorro de la autoridad pública o de otras personas, será
sancionado con reclusión de un mes a un año.
TÍTULO IX
DELITOS CONTRA EL HONOR
CAPÍTULO ÚNICO
DIFAMACIÓN, CALUMNIA E INJURIA
Art. 282°.- (DIFAMACIÓN). El que de manera pública, tendenciosa y repetida, revelare o
divulgare un hecho, una calidad, o una conducta capaces de afectar la reputación de una
persona individual o colectiva, incurrirá en prestación de trabajo de un mes a un año o
multa de veinte a doscientos cuarenta días.
Art. 283°.- (CALUMNIA). El que por cualquier medio imputare a otro falsamente la
comisión de un delito, será sancionado con privación de libertad de seis meses a dos
años y multa de cien a trescientos días.
Art. 284°.- (OFENSA A LA MEMORIA DE DIFUNTOS). El que ofendiere la memoria de
un difunto con expresiones difamatorias o con imputaciones calumniosas, incurrirá en las
mismas penas de los dos artículos anteriores.
Art. 285°.- (PROPALACIÓN DE OFENSAS). El que propalare o reprodujere por cualquier
medio los hechos a que se refieren los artículos 282, 283 y 284, será sancionado como
autor de los mismos.
Art. 286°.- (EXCEPCIÓN DE VERDAD). El autor de difamación y calumnia no será
punible si las imputaciones consistieren en afirmaciones verdaderas, pero el acusado sólo
podrá probar la verdad de la imputación:
1) Cuando se trate de ofensas dirigidas a un funcionario público y con referencia a sus
funciones.
2) Cuando el querellante pidiere la prueba de la imputación, siempre que tal prueba no
afecte derechos o secretos de tercera persona.