La gestión y protección efectiva de los activos en función de su clasificación por criticidad es una prioridad para
el organismo. Entre los activos se incluyen tanto el hardware como el software y los dispositivos de
comunicación, los elementos de apoyo, la información y los datos en sí mismos, cualquiera sea el soporte y
formato en el que se encuentren. Para la clasificación se tienen en cuenta la confidencialidad, integridad y
disponibilidad de los datos, así como las funciones que soporta el activo y la normativa aplicable.
Se llevan inventarios actualizados y se exige a todos los agentes y funcionarios que se desvinculan la devolución
de los activos de información en su poder. En el mismo sentido, se procede a una destrucción segura de cualquier
medio que pueda contener información crítica o datos personales, para lo cual, se cuenta con procedimientos
adecuados.
Autenticación, autorización y control de Acceso
El organismo adopta los mecanismos necesarios para que solo el personal autorizado acceda a los activos de
información, bajo la premisa básica de que “Todo está prohibido a menos que se permita expresamente” para a
aquellos activos considerados críticos. El acceso a la información se establecerá en base a la “necesidad de
saber”, es decir que quienes accedan deben tener un motivo válido para hacerlo en razón de su rol y/o funciones y
usando una política de “Mínimo Privilegio”. Estos privilegios se otorgan en forma expresa, son autorizados por
los niveles competentes y se gestionan adecuadamente las altas y bajas de las cuentas y permisos de acceso, con
revisiones periódicas. Se requiere a los empleados, funcionarios y demás usuarios, el uso responsable de los
dispositivos y datos de autenticación otorgados por el organismo para el cumplimiento de sus funciones, que no
los compartan y que los mantengan siempre seguros, tanto dentro como fuera del organismo.
Uso de herramientas criptográficas
Se utilizan sistemas y técnicas criptográficas para la protección de la información del organismo, con el fin de
preservar su confidencialidad, integridad, autenticidad y no repudio, tanto para su almacenamiento como para su
transmisión.
Para ello, se requiere el cifrado de toda la información crítica, especialmente cuando ésta sea transmita fuera del
organismo o se encuentre contenida en medios de almacenamiento que se trasladen fuera de la institución.
Asimismo, se protegen las claves criptográficas durante todo su ciclo de vida y se utilizan certificados digitales
válidos en los sitios web institucionales.
Seguridad física y ambiental
El organismo protege sus instalaciones y activos físicos, incluyendo sus puestos de trabajo, en función de la
criticidad de la información que éstos gestionan, mediante el establecimiento de perímetros de seguridad, áreas
protegidas y controles ambientales, en la medida en que se considere necesario.
Además, se monitorean los accesos físicos para permitir solo ingresos y egresos debidamente autorizados y se
mantiene un registro actualizado de los activos físicos que procesan información. Se implementan y hacen
cumplir medidas de seguridad para los activos físicos que deben llevarse fuera del organismo, manteniéndose el
registro correspondiente.
Seguridad operativa
Las operaciones del organismo se desarrollan en forma segura, en todas las instalaciones de procesamiento de