ESTRATEGIA NACIONAL Francesa PARA LA SEGURIDAD DEL ÁMBITO DIGITAL — INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN La transición digital de Francia está en marcha. Las redes están omnipresentes en el funcionamiento del Estado, en la actividad económica y en la vida cotidiana de los ciudadanos. Como vehículo de nuevos usos, nuevos productos y nuevos servicios, el ámbito digital es un factor de innovación. Engendra una mutación de la mayoría de las profesiones. Transforma los sectores de actividad y las empresas para aportarles más flexibilidad y competitividad. Beneficiados por un lado, estos sectores se encuentran también simultáneamente más expuestos a las amenazas propias del ámbito digital. Privarse del entorno digital o no poder acceder al mismo conduce a una forma de exclusión económica y social. Asimismo, un Estado que no dispusiera de la autonomía necesaria en el sector digital vería su soberanía amenazada. Para que el ámbito digital siga siendo un espacio de libertad, intercambios y crecimiento, es necesario que la confianza y la seguridad estén establecidas y que sean defendidas. Solo un esfuerzo colectivo y coordinado puede permitir alcanzar este objetivo. * * * A comienzos de 2010 se elaboró una primera estrategia de ciberseguridad de Francia y se publicó a principios de 2011, poco después de que se descubriera un ataque informático con fines de espionaje contra los mi- nisterios de economía y finanzas. Presentes desde hacía varios meses, los atacantes habían tomado el control del centro de una de las redes del ministerio y recopilaban regularmente información de índole política, económica y financiera. Este tipo de ataque informático apunta a numerosas empresas francesas, de todos los tamaños, y en todos los sectores de actividad. Asimismo, las empresas son el blanco de estafas de todo tipo, como por ejemplo la infección de un software malévolo que deja inservibles los archivos de la empresa hasta que se paga un rescate por medios difícilmente rastreables. En paralelo, se multiplican las intrusiones informáticas que pretenden sustraer información personal (identidad, datos de identificación a sitios comerciales, datos bancarios). Se trata, por lo general, para estos delincuentes de cometer delitos idénticos a los conocidos en el mundo material —robos, estafas, chantaje— solo que de forma más industrializada, con algo menos de riesgo de ser identificado y juzgado. El crimen organizado ha aprovechado la ventaja de las redes de comunicaciones electrónicas. Sus capacidades técnicas son cada vez mayores hasta el punto de estar en posición de llevar a cabo, para sí mismos o como contratistas por hibridación, actos de sabotaje o de secuestro de herramientas de producción. Se desarrollan campañas de acoso en las redes sociales, como casos de estafas a la buena voluntad que llevan víctimas crédulas a transferir dinero al extranjero. Las numerosas desfiguraciones de sitios web, como las de los entidades territoriales, tras los atentados de enero de 2015 o, unas semanas más tarde, el cibera- 7

Select target paragraph3