Agenda
Digital
de
Honduras
2014-‐2018
II. SITUACIÓN
ACTUAL
DE
LAS
TIC
EN
HONDURAS
A. ASPECTOS
GENERALES
Las Tecnologías de Información y Comunicación son factores que impulsan la competitividad y,
con ello, el crecimiento económico y la productividad de los países2. Debido a esto, las naciones
que adoptan estrategias claras y de largo plazo en torno a las TIC, son cada vez más capaces
de adaptarse a entornos que cambian rápidamente y donde la innovación tecnológica moldea
la manera en la que actúa la sociedad, cómo se mueve la economía y las decisiones políticas.
En Honduras se han llevado a cabo algunas iniciativas orientadas a mejorar la adopción de TICs,
pero el país todavía sigue concentrado en los factores básicos de la competitividad, dejando casi
de lado los factores que impulsan la eficiencia de los mercados y la innovación productiva.
Debido a esto, los datos referentes al Índice de Desarrollo de las Tecnologías de la Información y
la Comunicación (IDI) 3 evaluado por la Unidad Internacional de Telecomunicaciones (UIT),
indican que Honduras ocupa la posición 107 de los 155 países en 2011. Esto implica la existencia
de una considerable brecha digital, no solo con relación a los países más desarrollados, sino
también con América Latina e incluso con los demás países de la región Centroamericana.
En este contexto, la brecha digital es algo que va de la mano de las desigualdades
socioeconómicas que históricamente han existido entre diferentes grupos de países, por lo que
la misma hace referencia a la disparidad entre aquellos que tienen capacidad para adquirir las
nuevas tecnologías y los que no pueden. Debido a esto, la persistencia de desigualdades en el
ámbito social y económico también redundan en una brecha digital persistente, tal como se
señala en el Informe Global 2012 sobre Tecnologías de la Información del Foro Económico
Mundial (WEB, por sus siglas en inglés) cuando hace referencia a la situación de América
Latina respecto a la de otras regiones en el mundo.
Ante esta realidad, visible desde hace algunas décadas, los participantes de la Asamblea
General 56 de las Naciones Unidas (Junio de 2002)4 reconocieron que las causas principales de
la brecha digital no son sólo tecnológicas, sino también incluye implicaciones de tipo económicas
y sociales; por lo que reducir la brecha implica: tener un propósito, cambios de mentalidad,
gobernanza, liderazgo y visión. En tal sentido, durante la Asamblea se exhortó a los gobiernos a
reconocer las TIC como una necesidad y no un lujo en los presupuestos gubernamentales,
debido a que “el bienestar social y la economía de las sociedades, las comunidades y las
personas dependerá cada vez más del conocimiento y uso exitoso de las TIC” (Poh-Sze, 2002).
En la Reunión de Naciones Unidas para celebrar la Cumbre ODM 2010, se reconoció que en el
segundo decenio del Siglo XXI, la brecha digital sigue siendo una brecha de desarrollo que debe
colmarse rápidamente y se manifestó la firme creencia que hoy el desarrollo social y económico de
cada uno de los países de la Tierra dependerá del acceso asequible a las redes de banda ancha
basado en la aplicación de un enfoque plurilingüe, con el fin de generar oportunidades humanas
para todos los ciudadanos, independientemente de su localización y sus circunstancias.
2
De acuerdo con un estudio del BID para América Latina y el Caribe, el aumento de banda ancha en un 10% está asociado con
aumentos en el PIB de 3.2%, de la productividad en 2.6% y de más de 67,000 nuevos puestos de trabajo.
http://www.iadb.org/en/publications/publication-detail,7101.html?id=62086%20&dcLanguage=en&dcType=All#.UlclhNT2yM8
3
El IDI es un índice utilizado para comparar y analizar el nivel de desarrollo de TIC entre los países miembros de la UIT y su
propósito es evaluar el camino de desarrollo de ICD de los países, brecha digital y potencial de crecimiento.
4
http://www.un.org/News/Press/docs/2002/GA10031.doc.htm
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